Si ahora mismo te entran ganas
Aguanta. Las ganas suben, tocan techo y bajan. Parece que no se van a ir nunca, pero se van.
- Muévete. Levántate y sal de la habitación. Lo que dispara las ganas suele ser el sitio, el móvil o la hora de la noche, no tú.
- Suelta el aire más despacio de lo que lo coges. Coge aire en cuatro tiempos y suéltalo en seis, durante un minuto. Así se calma esa parte de ti que ahora mismo está gritando.
- Ponle nombre a lo que de verdad buscabas. ¿Estás aburrido, solo, acelerado, huyendo de algo? Las ganas solo traen el aviso; lo que importa es lo que avisan.
¿Siguen ahí a los diez minutos? También es normal. Haz algo más con las manos o con las piernas: lávate la cara, da una vuelta a la manzana, escribe a alguien de confianza. Luego vuelve a ver cómo estás.
Si es algo más que ganas
Si estás pensando en quitarte la vida, llama o escribe a alguien ya. En los Países Bajos tienes 113 Suicide Prevention: llama al 113 o al 0800 0113, o chatea en 113.nl. En cualquier otro país, busca una línea de ayuda gratuita en tu país. En una emergencia, llama al 112.
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