Cómo dejar de ver porno
Con fuerza de voluntad sola, casi nunca aguantas mucho. Esto es lo que, según la investigación, funciona mejor, pensado para el día en que decides cambiar.
Es más fácil dejarlo si entiendes qué te aporta el porno, preparas con antelación tus momentos de más riesgo, te pones trabas para que lo fácil cueste más y no lo haces solo. Un desliz forma parte del proceso; no significa que se haya acabado.
Por qué la fuerza de voluntad sola no aguanta
Casi todos los que quieren dejarlo empiezan igual: lo deciden, borran el historial, se lo prometen a sí mismos y aprietan los dientes. Dura unos días. Luego llega una mala noche y se acabó.
No es un fallo de carácter. La fuerza de voluntad sirve a corto plazo, y el porno suele ser una solución a largo plazo para otra cosa. Además, cuanto más intentas apartar un pensamiento, más fuerte suele volver. En un experimento, quienes debían reprimir un pensamiento no deseado se sentían peor por intentarlo, y quienes aprendían a dejarlo estar se sentían mejor, aunque el pensamiento volvía igual de a menudo 1.
Así que no se trata de ganar la batalla cada noche. Se trata de tener que librarla menos veces y de saber exactamente qué harás cuando llegue.
Qué suele aportarte el porno
Imagina la línea de flotación de un barco. Por encima está lo que todo el mundo ve: el consumo de porno. Por debajo está la parte más grande, la que lo mantiene. En la mayoría de los hombres es una o varias de estas cinco cosas:
- Estrés y presión. Una forma rápida de desconectar después de un día duro.
- Soledad. Algo con lo que llenar una noche en la que no hay nadie.
- Falta de rumbo. Aburrimiento, dejarse llevar, no tener un objetivo claro por el que trabajar.
- Emociones difíciles. Ansiedad, vergüenza, rabia o tristeza que preferirías no sentir.
- Falta de intimidad. Una cercanía que parece más difícil de conseguir que abrir una pestaña del navegador.
La investigación lo confirma: el consumo se vuelve un problema sobre todo en los hombres que huyen de las emociones que no quieren sentir, más que en los que simplemente ven mucho 2. Dejarlo resulta más fácil cuando esa necesidad de fondo encuentra una respuesta mejor.
Un plan de 7 días para empezar
- Día 1: descubre tu patrón. Apunta cuándo suele pasar: la hora, el sitio, lo que sientes justo antes. Casi todos encuentran dos o tres situaciones que se repiten.
- Día 2: prepara un plan «si pasa esto, hago aquello». «Si es tarde y estoy solo, dejo el móvil cargando en el pasillo.» Los planes formulados así tienen un efecto de mediano a grande en que la gente alcance sus metas 3.
- Día 3: ponte trabas. Un bloqueador, nada de móvil en el dormitorio, el portátil cerrado en otra habitación. Que lo fácil cueste más.
- Día 4: elige con qué sustituirlo. Para cada necesidad de la lista, algo que la cubra: un paseo, una llamada, el gimnasio, una ducha, un libro.
- Día 5: cuéntaselo a alguien. Un amigo, tu pareja, un hermano. Con alguien al lado funciona mejor que solo.
- Día 6: practica con un impulso. La próxima vez que aparezcan, en vez de pelearte con ellas, prueba la rutina de 10 minutos que verás más abajo.
- Día 7: haz balance. Qué ha funcionado, qué no y qué vas a cambiar. Y sigue adelante.
Los primeros 10 minutos cuando te entran ganas
Las ganas suben, llegan al máximo y bajan, normalmente antes de lo que parece. No se trata de hacerlas desaparecer, sino de dejar que pasen sin hacerles caso, y eso es la base de la terapia de aceptación y compromiso (ACT). En un ensayo aleatorizado con 28 hombres, un programa de ACT redujo el consumo un 93 %, frente al 21 % en los hombres de la lista de espera 4. Fue un ensayo pequeño: el resultado es prometedor, pero no definitivo.
- Muévete. Sal de la habitación. Muchas veces lo que te empuja es el sitio, no tú.
- Suelta el aire más despacio de lo que lo tomas. Cuatro segundos para coger aire y seis para soltarlo, durante un minuto.
- Ponle nombre. «Son ganas. Estoy aburrido, o solo, o acelerado.» Al nombrarlo tomas distancia.
- Haz algo físico. Agua fría en la cara, una vuelta a la manzana, diez flexiones.
En la página para los momentos de ganas tienes esta rutina aparte, para guardarla en favoritos.
Por qué conviene un contador que no vuelve a cero
Casi todas las apps de rachas te devuelven al día cero tras un desliz. Así una mala noche se convierte en «lo he perdido todo», y es justo ese pensamiento el que hace más probable el siguiente desliz. Un desliz te da información: qué pasó y qué harás de otra manera.
WINNR suma cada día limpio que llevas acumulado. Un desliz te cuesta un día, no toda la racha, así que el contador refleja todo tu camino y no solo la última racha.
Cuándo acudir a un profesional
Habla con un médico, un psicólogo o un terapeuta si el porno te está costando la relación, el trabajo o el sueño, si lo has intentado muchas veces sin conseguirlo, o si casi todos los días te sientes decaído, con ansiedad o sin esperanza. La Organización Mundial de la Salud reconoce el trastorno por comportamiento sexual compulsivo cuando el patrón dura seis meses o más y causa un daño real 5. Solo un profesional puede decirte si es tu caso.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se deja una adicción al porno?
Empieza por entender qué te aporta el porno, prepara planes «si pasa esto, hago aquello» para tus momentos de más riesgo, ponte trabas, como un bloqueador, y apóyate al menos en una persona. Si tu consumo es o no una adicción solo puede valorarlo un profesional.
¿Cuánto se tarda en dejar el porno?
No hay un número fijo de días, y ningún estudio lo ha encontrado. Al principio los deslices son frecuentes. Importa más avanzar de forma constante, mirando semanas y meses, que ponerse una fecha límite.
¿Por qué recaigo una y otra vez?
Normalmente porque la necesidad de fondo (estrés, soledad, aburrimiento, emociones difíciles) sigue sin una respuesta mejor, y porque un desliz trae vergüenza y la vergüenza trae el siguiente desliz. Prepara tus momentos de más riesgo y toma cada desliz como información, no como un fracaso.
¿Es normal sentirse peor al dejarlo?
Algunos hombres se notan inquietos, apagados o irritables al principio, muchas veces porque el porno tapaba el estrés o la soledad. Un estudio aleatorizado sobre una pausa de 7 días no encontró de media síntomas de abstinencia. Si te sientes peor, conviene prepararse, pero no le pasa a todo el mundo.
¿Debería dejar el porno para siempre?
Lo decides tú. Hay hombres que quieren dejarlo del todo y otros que quieren tenerlo bajo control. Lo importante es que tu consumo encaje con la vida que quieres y que sea una elección tuya, no algo que te arrastra.
¿Quieres un plan para tu propio patrón? Haz el test privado de 4 minutos. ¿Estás luchando contra un impulso ahora mismo? Abre la página del impulso.
Qué es esta página
Esta página es educativa. No es un diagnóstico ni un consejo médico. WINNR no es un tratamiento ni una terapia. Si el consumo de porno afecta seriamente a tu vida, habla con un profesional colegiado; si estás en crisis, contacta con los servicios de emergencia de tu país.
Referencias
- Marcks, B. A. & Woods, D. W. A comparison of thought suppression to an acceptance-based technique in the management of personal intrusive thoughts. Behaviour Research and Therapy, 2005. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15701355
- Levin, M. E., Lillis, J. & Hayes, S. C. When is online pornography viewing problematic among college males? Examining the moderating role of experiential avoidance. Sexual Addiction & Compulsivity, 2012.
- Gollwitzer, P. M. & Sheeran, P. Implementation intentions and goal achievement: a meta-analysis of effects and processes. Advances in Experimental Social Psychology, 2006; 94 studies, d = 0.65.
- Crosby, J. M. & Twohig, M. P. Acceptance and commitment therapy for problematic internet pornography use: a randomized trial. Behavior Therapy, 2016; 47(3):355-366, n = 28. doi.org/10.1016/j.beth.2016.02.001
- World Health Organization. ICD-11, 6C72 Compulsive sexual behaviour disorder. icd.who.int